El ex partido gobernante, Partido del Poder Popular (PPP) y sus 37 dirigentes, fue desterrado por la Corte Constitucional, quien lo halló culpable del delito de ‘compra de votos’, fallo que fue votado por unanimidad por los nueve miembros del alto tribunal, designados todos ellos –como dijimos- por el pasado régimen militar. Esta sentencia también disolvió a otros dos pequeños partidos políticos que integraban la coalición oficialista.
Según el presidente de la Corte, Chat Connlaworn, “como el tribunal decidió disolver el PPP, se les prohibió actuar en política al líder del partido y a sus ejecutivos”. La jefatura del gobierno fue asumida por quien oficiaba de viceprimer ministro Chavarat Charnvirakul, sustituyendo quien era el primer ministro Somchai Wongsawat.
En setiembre del 2006, el golpe de Estado apuntó contra el partido Tailandeses que Aman a Tailandia (Thau Rak Thai, TRT), que fue desalojado luego de ganar dos elecciones. 111 de sus principales dirigentes fueron proscriptos por delitos electorales supuestamente cometidos en los comicios parlamentarios de abril de 2006. Sus miembros formaron del PPP para eludir la prohibición.
“La Corte Constitucional que hundió al TRT fue una creación del régimen militar. Y las normas que invocaron
eran decretos de la junta, dictados para impedir que volviera al poder aquel poderoso partido, con fuerte arraigo entre los pobres de áreas rurales que constituyen la mayoría del electorado”, informa el servicio de noticias IPS.
Desde mayo de este año, el PPP fue atacado en varias oportunidades por la Alianza Popular para la Democracia (APD), partido compuesto mayoritariamente por residentes urbanos de clase media y de la elite conservadora. Estos se movilizaron para que el gobierno renunciara y luego en reclamo de un golpe de Estado que finalmente se concretó.
La APD también pretende que tan sólo un 30 por ciento de los parlamentarios sean elegidos en las urnas y que el restante 70 por ciento sea designado “a dedo”. Luego del golpe del martes, la APD dejó sin efecto el bloqueo del principal aeropuerto internacional y otro de alcance local que mantenían ocupados por la fuerza.
“La afinidad del ejército con este movimiento era evidente, y desde este martes también lo es la simpatía de la Corte Constitucional. Las movilizaciones callejeras del PPP en respuesta a las de la APD derivaron en choques fatales entre las dos irreconciliables corrientes de la política nacional”, sostuvo la corresponsal de IPS.