
Según expresaron fuentes del Ministerio de Salud, los trabajadores sanitarios están realizando una redada contra los perros callejeros, quienes pueden contener el virus letal que se transmite a los humanos a través de sus mordeduras.
Desde noviembre de 2008, fecha en la que comenzó el brote de rabia en la capital angoleña, ya se recolectaron más de 1.000 perros de las calles, de los cuales eliminan a quienes tienen la enfermedad y liberan al resto.
“Esto es una tragedia porque pese a todos los esfuerzos para controlar el brote de rabia, las cosas no están mejorando para nada”, manifestó Bernardino.
Las principales víctimas fueron los niños de 3 a 10 años ya que no pueden defenderse a sí mimos de los canes.
Según Bernardino, la mayoría de las víctimas pertenecen a los distritos pobres situados en la periferia de la ciudad, rodeando su centro urbano, zonas donde viven miles de perros callejeros.
Durante el mes pasado las autoridades de la ciudad de más de 5 millones de habitantes llevó adelante una campaña de vacunación de animales que permitió inmunizar a 100.000 perros, gatos y monos.
Sin embargo, esta medida no logró prevenir la cantidad de niños infectados, en un país que según las cifras de naciones Unidas tiene una de las tasas de mortalidad infantil más altas del planeta, donde 2 de cada 5 niños mueren antes de los 5 años de edad.
Fuente: Reuters