
El estado vegetativo de Eluana Englaro se debió a un accidente automovilístico en el año 1992, desde entonces su padre Beppino Englaro luchó por salvarla acudiendo a todo especialista para salvarla, pero ya no se podía hacer nada, la única manera de que siga viva era conectarla a unas sondas de alimentación.
Después de diez largos años de lucha y sufrimiento por fin le dieron la razón al padre quien después de escuchar la resolución dijo: “Esto confirma que la Justicia aún funciona en este país”.
En un fallo dado a conocer el jueves, el Tribunal Supremo rechazó como “inadmisible” una apelación de los fiscales del estado contra un fallo de un tribunal menor de Milán, que en julio también había autorizado la retirada de la máquina que le permite mantener los signos vitales a la mujer.
Por otro lado al ser Italia un país sumamente católico surgieron las protestas ante esta decisión por parte del monseñor Rino Fisichella quien dijo: “Es la más grave de las decisiones, implica un ataque a la vida”, también señaló a través de la radio del Vaticano que el veredicto justificó eficazmente la eutanasia, que es ilegal en Italia.
“La Corte de Casación está autorizando el primer asesinato del Estado”, dijo Luca Volonte, de la Unión de Demócratas Cristianos.
Mientras los religiosos alzaron las voces ante esta resolución, la corte de Milán afirma que se había probado el coma irreversible de Eluana y también resalta que antes de sufrir el accidente ella prefería la muerte antes de ser mantenida viva de manera artificial.
Según fuentes médicas el padre estuvo buscando centros médicos para enfermos terminales donde puedan quitarle las sondas a Eluana Englaro, fue tanta su búsqueda, que al fin encontró un centro que estaba dispuesto de encargarse de su hija.
Los médicos afirmaron que luego de quitarle las sondas seguiría con vida por un tiempo máximo de dos semanas, pero resaltaron que la paciente no sentiría dolor alguno.