Violencia en Madagascar en una manifestación contra el gobierno

Cuando los partidarios del opositor al gobierno Andry Rajoelina se encontraban en una manifestación frente al Palacio Presidecial de Antananarivo, las fuerzas de seguridad estatales abrieron fuego sobre toda una multitud, el pasado fin de semana. Al menos 15 personas han muerto y un número aún indeterminado han resultado heridas, según la información brindada por emisoras de radio y televisión locales.
Hay versiones encontradas sobre el número de fallecidos entre los medios de comunicación, pues la radio pública afirma que hasta 30 personas podrían haber muerto durante el suceso, mientras que la televisión privada MATV indica que son 15 los fallecidos en total. La manifestación se desencadenó luego que Andry Rajoelina, ex alcalde de Antananarivo, se autoproclamase al frente de un gobierno transitorio el mismo fin de semana. Rajoelina acusó tras los hechos al gobierno del presidente Marc Ravalomanana por el ataque llevado a cabo contra civiles indefensos, y pidió apoyo a los militares para ayudarlo a destituir al ejecutivo de su puesto.
El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, envió a Madagascar al Secretario General Adjunto para Asuntos Políticos, Haile Menkerios, para “explorar qué puede hacer Naciones Unidas para evitar más violencia y contribuir a la paz y la estabilización del país”. El mismo debió llegar el sábado en que se registraron los hechos violentos.
El miércoles anterior, Rajoelina había sido destituido de su cargo de alcalde por el gobierno de Ravalomanana; pero no aceptó la orden y convocó a las manifestaciones realizadas en la capital del país, a favor de su plan para ejecutar un gobierno de transición. Otras protestas ya venían llevándose a cabo contra el gobierno actual, desde el pasado 26 de enero, siempre conducidas por Rajoelina. Según información local, unas 90 personas ya habían muerto la semana anterior en disturbios ocasionados por las mismas.
El actual presidente ha sido atacado por Rajoelina, quien lo acusa de violar la Constitución y de malversar fondos públicos. Además, según Rajoelina, ha permitido la corrupción en su país y no ha respetado el derecho de libre expresión y opinión de sus ciudadanos. Los opositores al actual sistema gubernamental han sido advertidos por la Unión Africana, quien ha indicado que no deben traspasar los límites legales y que no serán aceptados regímenes anticonstitucionales.
El actual presidente Ravalomanana, un empresario multimillonario, llegó al poder en el año 2002, tras vencer a su antecesor Didier Ratsiraka, un almirante retirado, en las elecciones del año 2001. El último acusó al primero de realizar un fraude electoral y se negó en un principio a entregar el mando, lo que condujo a un conflicto que casi desencadena una guerra civil en Madagascar.
Ravalomanana fue elegido nuevamente para un período de cinco años en 2006, y esas elecciones también fueron consideradas como fraudulentas por la oposición, llevándose el caso al Tribunal Constitucional, donde las acusaciones fueron definitivamente rechazadas. Rajoelina no podrá postularse en las próximas elecciones presidenciales de Madagascar, previstas para 2011, pues la Constitución de ese país indica que para ser presidente se deben superar los 40 años, y él tiene 34.
