
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, visitó ayer Río de Janeiro, con el fin de firmar una serie de acuerdos para la construcción de viviendas en las zonas de las favelas, y para que el Estado tenga mayor presencia en ellas.
La intención del gobierno al dar estos pasos es solucionar los problemas habitacionales de las zonas más carenciadas de la importante ciudad brasileña, y reducir los niveles de violencia que imperan en ella.
El mandatario visitó una escuela estatal en Maguinhos, un barrio pobre, ubicado al norte de la favela Dona Marta. En el lugar oficializó la firma de los documentos que dan inicio a programas ciudadanos, en materia de seguridad, salud pública, y educación.
Con respecto a la construcción de viviendas, Lula dijo que en 10 días sus ministros le entregarán un plan, que contempla la construcción de 500 mil, con las que se pretende atender a la población más pobre y de menos recursos. Agregó también que además “precisamos generar empleos”.
La agenda del presidente continuó en la favela Dona Marta, en la que anunció los planes que se empezarán a ejecutar, y los fondos que el gobierno destinará a ellos.
En Dona Marta, Lula dijo que “Necesitamos sacar a Río de Janeiro de las páginas de los periódicos, de las páginas policiales…”, para mostrar lo que lo que se hace en Dona Marta “es la demostración de que podemos hacer esto en todas partes.”
A propósito, el presidente prometió que “la imagen de Río habrá cambiado”, cuando el culmine su segundo período, al finalizar 2010.
Por otra parte, y con relación a las formas de cambiar la situación y la imagen de la ciudad, señaló que “Es preciso que haya presencia del Estado trayendo todos los beneficios que las personas necesitan y que están presentes en la Constitución”.