
El canadiense Omar Khadr estaba detenido en la prisión situada en territorio cubano acusado de crÃmenes de guerra. Patrick Parrish, juez militar a cargo del caso, suspendió el proceso por 120 dÃas, inmediatamente después de que Obama -apenas algunas horas luego de asumir como presidente de los Estados Unidos- lo pidiera.
“En el interés de la justicia, y a pedido del presidente de Estados Unidos y del secretario de Defensa Robert Gates, el gobierno solicita, respetuosamente, que las comisiones militares autoricen el aplazamiento de los procesos mencionados anteriormente hasta el 20 de mayo de 2009″, se dictaminaba en el documento presentado por el juez del ministerio público, Cayton Trivett, a los jueces de los tribunales de excepción, Patrick Parrish y Stephen Henley.
Parrish aceptó la moción, y se está aún a la espera de una respuesta por parte de Henley, quien debÃa examinar esta semana el caso de cinco personas acusados de haber organizado los atentados del 11 de setiembre.
La prisión de Guantánamo comenzó a funcionar lanzada por el gobierno de George W. Bush, en plena campaña contra el terrorismo, en 2002. En 2006 se crearon los tribunales de excepción, que están a cargo actualmente de 21 casos, sobre un total de 245 detenidos.
Una de las primeras medidas que prometió Obama es el cierre de la prisión ubicada al sureste de la isla de Cuba, a la que muchos consideran como un sÃmbolo de los excesos norteamericanos en su âguerra contra el terrorismoâ y su respeto por los Derechos Humanos.
Las organizaciones de defensa de derechos humanos la consideran âcomo una tierra de arbitrariedad judicial, dado que la mayorÃa de los personas detenidas allà pasan años sin juicio, condena, acusación ni acceso a abogados y en condiciones de aislamientoâ, según la agencia de noticias AFP.
Fuente: AFP