
El abogado del periodista, Mauro Poggia, declaró que su cliente siente temor por su seguridad y que ya no podrá regresar a su antiguo trabajo en Irak, por lo que solicita el asilo político a Suiza, donde cree que podría trabajar como periodista para Naciones Unidas en Ginebra.
Poggia preparó una reunión con autoridades del Ministerio de asuntos Exteriores de Suiza para tales efectos, y explicó que “aunque muchos iraquíes apoyan su accionar, él (Al-Zaidi) está bajo merced de todo tipo de extremistas. Su vida puede ser un infierno en su propio país”.
Dargham Al-Zaidi, el hermano del periodista detenido, dijo a la BBC que Muntadar fue golpeado y torturado en prisión, resultando con varias costillas fracturadas, un brazo roto y derrames internos.
El juicio contra el iraquí de 29 años fue suspendido a fines de diciembre por debates sobre si debe ser acusado por atacar o insultar al presidente de los Estados Unidos. A mediados de diciembre, en ocasión de una visita a Irak del líder de su invasión desde marzo de 2003, Al-Zaidi lanzó sus dos zapatos a Bush -que apenas logró esquivarlos-, mientras le gritaba “¡este es un beso de despedida, perro!”.
El iraquí, que cumplió el deseo de millones de personas, dice no arrepentirse de su acto.
Fuente: Telam