
La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, CIA, reconoció por primera vez que destruyó una gran cantidad de grabaciones hechas durante la interrogación a sospechosos de terrorismo.
Quizás si nunca hubieramos sabido de la existencia de dichas cintas, no nos veríamos afectados por su destrucción.
Sin embargo, en el año 2007, la CIA divulgó la existencia de estas cintas, las cuales mostraban los interrogatorios hechos a dos sospechosos de Al-Qaeda. El periodista Justin Webb, asegura que la decisión de borrar los videos se tomó porque ya no tenían “valor de inteligencia”.
El entonces director de la CIA, Michael Hayden, dijo que estas fueron grabadas en 2002 y destruidas en 2005 para proteger la identidad de los agentes involucrados en el programa. La agencia temía que las cintas fueran a dar a manos de extremistas que tomarían venganza sobre los agentes y sus familias.
Lo relevante, es que las cintas no involucraban únicamente a dos supuestos terroristas y a un número reducido de agentes de la CIA. Luego de la demanda realizada contra esta organización por los miembros de la ACLU, Unión de Libertades Civiles de EEUU, la agencia no tuvo más remedio que declarar la existencia de 92 cintas, las cuales habían sido completamente destruidas.
Supuestamente los videos registran el sometimiento de sospechosos de al-Qaeda al tormento de toca, en la que se provoca en el prisionero la sensación de ahogamiento, una técnica considerada como tortura.
Un fiscal del estado de Virginia, donde se encuentra la sede de la CIA, realiza una investigación criminal sobre la destrucción del material grabado para ver si la agencia violó la ley. A la central de inteligencia se le está pidiendo que provea una lista de los videos eliminados, así como posibles resúmenes o transcripciones de éstas.