Complicada la candidatura de Kirchner a la provincia de Buenos Aires
Las posibilidades de Kirchner para ser diputado por la provincia de Buenos Aires son cada vez menores, teniendo en cuenta que todo indica que ni siquiera podría llegar a ser candidato al cargo en las adelantadas elecciones provinciales, que se celebrarán el próximo 28 de junio.
La noticia de que el kirchnerismo impulsaría la candidatura del [...]

Las posibilidades de Kirchner para ser diputado por la provincia de Buenos Aires son cada vez menores, teniendo en cuenta que todo indica que ni siquiera podría llegar a ser candidato al cargo en las adelantadas elecciones provinciales, que se celebrarán el próximo 28 de junio.
La noticia de que el kirchnerismo impulsaría la candidatura del ex presidente argentino a la diputación por la provincia de Buenos Aires, conocida hace algunas semanas, despertó críticas de la oposición, que señaló la imposibilidad de la misma, aduciendo que Kircher tiene residencia en la provincia de Santa Cruz, donde fue gobernador por dos oportunidades, antes de llegar a la Casa Rosada.
“El gobierno cree que se puede hacer cualquier cosa, pero es de cajón que Kirchner no puede ser candidato. Está clarísimo”, indicó el presidente de la Unión Cívica Radical, Gerardo Morales, que agregó que “Ya hay una impugnación escrita, que preparó un grupo de abogados, y está en poder del comité provincial”, por si a decide presentarse.
Lo dicho desde los distintos sectores de la oposición fue corroborado la semana pasada por fuentes judiciales, que indicaron que el ex mandatario está registrado por la justicia electoral con domicilio en Río Gallegos (Santa Cruz), por lo que no está incluido en el padrón de la provincia de Buenos Aires.
A pesar de la oposición y de lo indicado desde la justicia, el oficialismo sigue sosteniendo que Kirchner puede ser candidato. “Si tiene voluntad política de competir, no habrá trabas legales. Es público que vive en la residencia de Olivos desde hace más de cinco años”, expresó una alta fuente de gobierno al diario La Nación.
Este argumento que ya había sido esgrimido con anterioridad, también ha sido cuestionado. “La residencia que uno cumple para ejercer un cargo, en este caso el de presidente, es accidental. No satisface el requisito del arraigo”, explicó el constitucionalista Daniel Sabsay.
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