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31 de de 2010
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Una desinteligencia mortal

El rally Dakar, que comenzó el pasado viernes en en Buenos Aires, tuvo en su segunda etapa la primera muerte de un piloto.
Se trata de Pascal Terry, un francés de 49 años, que competía en categoría motos.

A lo largo de la historia del Dakar, es común que haya muertes; se trata de una competencia muy [...]

El rally Dakar, que comenzó el pasado viernes en en Buenos Aires, tuvo en su segunda etapa la primera muerte de un piloto.

Se trata de Pascal Terry, un francés de 49 años, que competía en categoría motos.

A lo largo de la historia del Dakar, es común que haya muertes; se trata de una competencia muy difícil, en la que los competidores deben atravesar terrenos muy hostiles, entre otros, dunas y desiertos.

Pero la muerte de Terry en tierras argentinas tiene connotaciones especiales, no sucedió a causa de un accidente, sino por fallas en el sistema de seguridad de la organización del Dakar.

El motociclista desapareció el domingo pasado, durante la disputa de la segunda etapa, que unía las ciudades de Santa Rosa de la Pampa con  Puerto Madryn.

Las últimas novedades de Terry fueron a mitad del trayecto de esa segunda jornada, cuando informó que se había quedado sin combustible, pero que había sido auxiliado por otro competidor, luego de esa comunicación no se volvió saber nada más de él.

Finalmente, el cuerpo del competidor fue hallado el miércoles por la madrugada. Según lo señaló Julio Acosta, jefe del Departamento de Operaciones de la Policía de La Pampa, a la agencia oficial Télam, “Extraoficialmente el resultado de la autopsia reveló que el piloto francés Terry murió de un edema pulmonar ocasionado por la ingesta de un alimento, el que le produjo un paro cardiorrespiratorio”.

El jerarca policial agregó que “Se podría haber salvado si se hubiera rescatado a tiempo y nos hubieran avisado antes para comenzar la búsqueda”.

Sobre la demora para comenzar a buscar al piloto, trascendió que el domingo por la noche, la empresa que realiza el monitoreo satelital de los vehículos en competencia, informó a los organizadores en Paris, que la moto de Terry no estaba en movimiento y que no se habían podido comunicar con él durante la tarde, y que esta avisó recién el lunes por la mañana a la organización en terreno.

A este grave error se sumó otro hecho que retrasó el comienzo de la búsqueda. Acosta dijo que esta “…no se inició de inmediato, el mismo domingo, porque al campamento de Neuquén ingresó un Terry, pero no Pascal sino su hermano, que también corre el Rally, lo que generó una desgraciada confusión”.

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