Cromagnon sigue dando que hablar
La tragedia de la discoteca Cromagnon, sucedida en Buenos Aires el 30 de diciembre de 2004, cuando la banda Callejeros daba un recital en el boliche, en la que murieron 194 personas, sigue vigente.
Después de 5 años del acontecimiento que enlutó aquel fin de año a la capital argentina y al país todo, la justicia [...]

La tragedia de la discoteca Cromagnon, sucedida en Buenos Aires el 30 de diciembre de 2004, cuando la banda Callejeros daba un recital en el boliche, en la que murieron 194 personas, sigue vigente.
Después de 5 años del acontecimiento que enlutó aquel fin de año a la capital argentina y al país todo, la justicia sigue su investigación, tratando de establecer responsabilidades.
El miércoles 7 por la mañana tuvo lugar una nueva audiencia en el Tribunal Oral Criminal Nº 24, que lleva la causa, después de un intervalo de casi dos semanas desde la última instancia. En calidad de testigos declararon una sobreviviente del siniestro y Luis Antonio Visconti.
En su declaración, la chica describió lo que vivió en ese momento, “Me subí a una valla. Mucho no se veía. Vi un resplandor al mirar para arriba, se había prendido fuego el techo. Me bajé y le dije a mi ex novio, Cristian que nos fuéramos”.
El punto más angustiante de su narración estuvo cuando dijo “Los oídos me retumbaban y ahí fue cuando me dije ‘ya está, acá me quedo, pero no me moría más”.
Por su parte, Visconti fue más controvertido, en primer momento se presentó como “vendedor de ropa”, luego aceptó – ante la pregunta del abogado José Iglesias, querellante por el padre de uno de los jóvenes muertos en el incendio - que de manera ocasional también trabajaba como “seguridad” en recitales de rock.
Un dato no menor aportado por el testigo es que en la noche del 25 de diciembre (cinco días antes de la tragedia), había estado trabajando en Cromagnon, pero contratado por “La 25”, banda que tocaba esa noche en el boliche, y en esa ocasión también se había iniciado un foco de incendio, que se controló y luego se continuó de forma normal con el toque.
Sobre quien lo contrataba cuando brindaba servicios en Cromagnon, Visconti, apenas pudo dar su nombre, “Sergio”, y ningún otro dato que permitiera identificar a la persona; lo único que agregó es que lo había conocido por intermedio de un tercero.
Iglesias solicitó entonces al juez que se inicien las investigaciones para dar con quien presentó a Visconti con “Sergio”, para poder saber quien es este último, y citarlo en calidad de testigo.
Sobre la noche puntual del 30 de diciembre, Visconti dijo que vio ingresar “desde la izquierda y en dirección al mangrullo a un chico con otro arriba, a caballito que encendió un trapo”.
Ante esta afirmación Paz Trebino, abogada de Omar Chabán (dueño del boliche) le preguntó si podría identificar a los jóvenes, a lo que respondió que no “porque no se veía mucho, estaba todo a oscuras”.
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